¿La innovación nace o se hace?
Sede de Google en Tel Aviv Desde siempre se ha pensado que un cierto determinismo geográfica hace que en ciertos lugares sea más propicio innovar que otros y muchos identifican el espíritu de innovación a regiones como el Sillicon Valley, paradigma de la innovación en gran parte por los mediáticos Google o Facebook. Sin embargo esta imagen idealizada y algo simplista de que para innovar solo hace falta buen tiempo, juntar mentes creativas, vestir estilo “ casual” y tener un garaje a mano difícilmente explica como países como Israel, Corea del Sur o Arabia Saudí se cuelan en este selecto club de innovadores [1] .