La UE: ¿ un modelo a imitar ?

       



En estos días en los cuales Europa pasa por uno de sus momentos más delicados a nivel financiero son frecuentes los replanteamientos acerca del futuro del proyecto comunitario. ¿ Hacia dónde debe tender Europa?  Debe dirigirse hacia  un modelo federal en el cual se cedan cada vez más competencias a un Ente supranacional y en donde los Estados armonicen paulatinamente leyes en materia de defensa, finanzas, política o debemos por el contrario contentarnos con lo logrado hasta ahora, ser una zona de libre cambio con moneda común, distintos órganos de tipo legislativo político y judicial (como son el Parlamento, la Comisión y el Tribunal de Luxemburgo)  y no profundizar en una mayor construcción política. 



                Ahí está el debate, los euroescépticos han ganado terreno a raíz de la crisis de financiera de 2008 argumentando que la Unión Europea no representa más que ataduras que, como le ocurría a Ulises en la Odisea,  nos atan al mástil no dejándonos maniobrar libremente. En este sentido muchos arguyen que la Autonomía monetaria y una mayor restricción de los limites de déficits y deuda presupuestaria fijados en los Pactos de estabilidad y crecimiento hubiesen evitado el llegar a una situación tan desesperada en la que países como Grecia o Irlanda se vieron obligados a solicitar el rescate. Sin embargo si todo fuese tan sencillo y la Unión se redujese a  materia económica  bastaría con repartirse el pastel entre cada Estado y todos satisfechos. Lo que ocurre es que muchos  han olvidado el origen y las bases de este proyecto común que no fue precisamente la simple necesidad de enriquecerse a través del comercio. 

                Si nos remontamos a la década de los 50 y vemos las palabras de Adenauer, Robert Shuman, Paul Henry Spaak y  de Gasperi padres fundadores de la Comunidad Económica Europea (1957 Tratado de Roma) todos insistían en la necesidad de crear una Europa fuerte que mantuviese independencia frente a los dos potencias emergentes EE.UU y la URSS y sobre todo que preservase la paz de forma duradera en una Continente asolado por las dos guerras mundiales. Si bien su precedente más inmediato fue la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la simple creación de esta  ya fue un hecho simbólico ya que permitía la  reconciliación " de dos enemigos históricos Francia y Alemania que apenas unos años antes se habían masacrado. Dicha reconciliación, para muchas escandalosa,  se puede resumir en las palabras que pronuncio el propio Schuman diciendo: “tenemos el deber de consagrar nuestras fuerzas espirituales, morales y económicas a la creación de una Europa que sea elemento de paz”. Dicha historia de reconciliación ejemplificada en los 6 Estados fundadores (Francia, Alemania, Italia y Benelux) es a día hoy frivolizada por muchos de nuestros políticos y dirigentes que tratan de vender la Unión a la opinión pública como un simple club de burócratas cuyas decisiones poco tienen que ver con las preocupaciones reales de los ciudadanos. Si Europa está en crisis es precisamente por esto porque ha perdido la noción de lo que le dio origen  que explica su existencia y su sentido de Solidaridad del cual tantos países que ahora la critican se han beneficiado.

       Con nuestra particular tendencia a no apreciar lo que tenemos, no somos conscientes de que la Unión Europea es un modelo de integración regional envidiado en todo el mundo. Muchos han sido los intentos de imitarlo en América, a través de Mercosur y NAFTA, en África, la Unión Africana, o incluso en Asia con la ASEAN. Pero todos se han quedado en el camino porque precisamente falta la substancia y no se puede construir una organización sin los cimientos. Esto no significa que la Unión sea el único instrumento legítimo que haya que imitarlo a toda costa, en Asia por ejemplo la diversidad regional, lingüistica y religiosa es tan notable que cualquier intento de integración supra económica estaría condenado al fracaso. En Europa, la Unión no es el único modelo pero si el que más adecua a nuestras características porque la historia es la que es y nadie podrá borrarla. 

Comments

  1. Articulo interesante

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  2. ¿Hacia dónde debe tender Europa? Hacia Merkel, Hollande, Draghi y demás camarilla artera a la España, pobre mendiga, tiene que adular y agradecer humillada su despreciable deferencia por nuestra deuda (ya casi rebajada a bono basura por cierto).
    Ni euro-escépticos ni europeistas, si al final todos estamos atados al mástil de este barco a la deriva que es Europa y de capitanes de nuestras almas -que diría en Invictus Ernest Henley- hemos pasado a siervos de la banca y los mercados, los que llevan el timón y nos dirigen inmisericordes al torbellino de la Gran Recesión - Segunda Gran Depresión, diría yo-
    Ni Shuman -que no sé quien es- ni su aparente homónimo R. Schumann, pudieron prever que Europa se tendría que enfrentar a las verdaderas fuerzas opositoras a la comunitarización: la abismales distancias entre las economías punteras -véase las que dirigen el cotarro ahora- y el resto que les hacen la corte y son un triste quiero y no puedo y, por otra parte, el propio rechazo popular a los intentos por dotar a la U.E. de una identidad seudo-nacional, ya sabes, la pretenciosa Constitución europea de 2004. Porque ni nuestra renta per cápita es la misma, ni nuestro idioma, ni nuestras costumbres...No a una Organización europea soberana, en todo caso a una Comunidad europea de colaboración económica, SÍ a unas naciones independientes. ¡VIVA ESPAÑA!

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  3. En primer lugar agradezco tu comentario sobre todo porque propones un punto de vista distinto al expuesto en este artículo. Me resultan curiosas expresiones como " España pobre mendiga", "siervos de la banca" un tanto demagógicas a mi entender. Comparto parte de tus opiniones en el sentido en que la Unión se ha convertido en un ente excesivamente burocratizado donde el peso de la ciudadanía es bastante escaso y existe un distanciamiento creciente entre ambos como pudimos ver en la escasa participación en las últimas elecciones europeas o en el caso de España con la escasa popularidad de los euro parlamentarios que mandamos a Bruselas muchos de ellos en busca de un retiro dorado o que no encuentran cabida en la estructura nacional (ej. López Aguilar o Mayor Oreja). También estoy de acuerdo que en el clima de euforia en el que se introdujo el euro se debió prever una situación como la actual en que un país quiera abandonar la moneda única.
    A partir de aquí discrepo contigo en el resto de puntos, 1) lo que llamas poder de los mercados entraba totalmente en la previsión de los fundadores de la Unión. No hay que olvidar que la propia segunda Guerra Mundial que devasta Europa fue originada en gran medida por el Crack del 29, burbuja financiera, que llevó a la ruina a EE.UU y Europa haciendo a países como Alemania apoyasen a los partidos más radicales. Luego desde el final de Bretton Woods ha habido infinidad de crisis por la desregulación y eso a nivel mundial no solo Europeo. 2) Lo segundo que aunque la Unión nos priva de la Soberanía monetaria, no es menos cierto que durante mucho tiempo nos ha dado beneficios que los nuevos miembros no están disfrutando. Mayor receptora de Fondos FEDER aún en 2011 solo superada por Polonia, receptora de Fondos de Cohesión, 3er beneficiada en la PAC hasta 2011 y una infinidad de ayudas que nos han permitido pasar de ser un país periférico a estar relativamente armonizados con el resto de la UE. El panorama con el que se encontraron los países integrados en 2004 es bien distinto con ayudas muy reducidas y continuos planes de ajuste tras la crisis que con razón han alimentado el euro-escepticismo en la Región.

    En definitiva que España precisamente no tiene demasiados motivos para quejarse porque si nos hemos enriquecido a base del ladrillo y el pelotazo no es precisamente culpa de la UE que de hecho está ayudando a deshacer el entuerto. Un saludo

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