Preparados para el fracaso

         


La ministra Fátima Bañez


 Tuve ocasión de acudir el pasado jueves a la Fundación Rafael del Pino a la presentación de un libro donde pude escuchar a la Señora Ministra de Trabajo , Doña Fátima Bañez. Sus palabras no pudieron ser más inquietantes. "Uno de cada dos jóvenes españoles no tiene trabajo",con un nivel solo superado por Serbia y Macedonia. Tres grandes problemas parecen estar detrás de esta crisis cuyas consecuencias a largo plazo son imprevisibles: por un lado el desequilibrio entre el nivel de oferta universitaria y la demanda de las empresas, por otro lado la ausencia de una apuesta firme por un buen sistema  alternativo de formación profesional y por último la ausencia de valores como la cultura del emprendimiento o una busqueda del conocimiento real de nuestro tejido empresarial.


 No todos valen o lo que es lo mismo no todos valen para obtener una licenciatura o una carrera. Se ha educado a toda una generación en una serie de valores según los cuales debían superar a las generaciones de sus padres, en muchos casos esto implica tener un carrera, una formación solida que les diese los herramientas para triunfar. No obstante pese a encontramos en la llamada generación mejor preparada de la historia, muchas expectativas se quedan a medio camino. Hay datos que resultan especialmente llamativos si uno realiza un estudio a nivel comunitario de las principales variables que se manejan a nivel de formación. Tasa de abandono escolar o tasa de población de estudios secundario..etc uno se topa con curiosas paradojas por ejemplo el hecho de que seamos al mismo tiempo uno de los países con mayor tasa de población universitaria, con casi el 40% de la población entre 30 y 35 años con diploma universitario, por encima de la media europea, algo que contrasta con el alto abandono escolar. Evidentemente de este dato caben varias lecturas pero existe una lectura que parece evidente. En España o tienes una carrera universitaria o eres un fracasado, o todo o nada  no hay termino medio. Esta frase lapidaria ha hecho que muchas familias  se sacrifiquen para que sus hijos saquen una carrrera que consideran requisito de éxito imprescindible independientemente del tiempo y desgaste que ello implique sin considerar vías alternativas

   En consecuencia, España presenta uno de las mayores tasas de abandono universitario, dato que a veces se olvida, y ello no solo implica el problema de frustración personal de quienes se encuentran en esta situación sino que el coste social de haber tenido que invertir muchos años de tu vida sin un beneficio a cambio. Desde luego  influye la degradación social a la que esta sometida la formación profesional a la que solo acude quienes realmente no se han podido permitir una educación superior, de hecho mientras que el nivel de abandono escolar es mucho más alto que en la Unión Europea, el nivel de formación profesional es muy inferior del 35% frente al casi 58 % de la media comunitaria. Ciertos países como Alemania que precisamente no tienen problema de desempleo apuestan por esta opción desde una temprana edad seleccionando entre sus alumnos y como resultado tienen un modelo pionero de formación dual del que forman parte 2/3 de los jovenes que acaban su estapa escolar

 Esto significa que el sector de la FP tiene un margen de crecimiento importante y una empleabilidad alta que requiere de un mayor apoyo tanto a nivel institucional como de aceptación social. Tampoco tiene demasiado sentido que desde las Universidades de económicas se ofrezca una formación tan alejada de la realidad que nos rodea. Aspectos básicos de la coyuntura económica son eludidos a cambio de ofrecer una visión simplificada del entorno que nos rodea  donde el salirse de los modelos teóricos supone para muchos un deporte de alto riesgo. Mención a parte del escaso o nulo conocimiento que uno saca del tejido empresarial español que parece reducirse a un puñado de multinacionales tipo Inditex o el Corte Inglés nada representativo de la realidad representada en un 99% por PYMES. Es esta  la formación en serie que se recibe en gran parte de las Universidades españoles, modelos estandarizados de estudiantes sin ningún espiritu crítico que luchan a codazos por meterse en las mejores empresas, mientras que la base de nuestra economía se hunde poco a poco. Afortunadamente existen vías alternativas para que uno se forme fuera de lo Académico 

 Por otro lado otra de las bases de la recuperación como es el emprendimiento sigue sin ser una via atractiva para muchos, como señalaba hace poco un Estudio de la Universidad de Valencia " Algo mal debemos estar haciendo mal cuando los estudiantes empiezan las carreras llenos de proyectos y salen queriendo ser funcionarios". Desde luego no basta con palabras grandilocuentes y cuando en España resulta más difícil crear una empresa que en Zambia, algo falla.  Aquí entra en juego el papel de las incubadores y en particular los CEEIS ( Centros europeos de empresa e innovación), que constituyen oasis de emprendimiento donde las start-ups encuentran un entorno idoneo para consolidarse en el mercado protegidos frente a la coyuntura actual. 

 En definitiva hay que ser un poco consecuentes, el hecho de conservar el estatus importa cada vez menos y el pragmatismo actual invita a que cada uno en un proceso de reflexión personal identifique su potencial y a partir de ahí actúe para desarrollarlo al máximo empezando desde abajo si es necesario. Es mucho el talento desperdiciado en planes de formación anquilosados que dejan escaso margen a la creatividad, de esta forma se podrán explotar las virtudes de las personas que son muchas y salvar a toda una generación, la nuestra.

Popular posts from this blog

las Monarquías en el Mundo ( I )

#Sinfronteras 4: Desde Marruecos

Mi aprendizaje en un país Musulmán en 2016