Francia y la Libertad de expresión.

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión”.
Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.


Manifestación en solidaridad con las víctimas. Fuente: http://lci.tf1.fr/france/societe/nice-pau-et-demain-paris-la-france-se-leve-apres-les-attaques-8545120.html

                Acaba una semana negra acaparada por los terribles atentados cometidos en Francia contra el semanario Charlie Hebdo que han conmocionado a Europa Occidental en un ataque despiadado contra uno de sus valores más fundamentales: la libertad de expresión. Más allá del valor de las vidas humanas que muestra el carácter más desgarrador de este ataque, la acción, al igual que la mayoría de ataques perpetrados por Al Qaeda en la última década, tiene un gran valor simbólico. Muchos han compartido en su perfil de redes sociales el famoso  #jesuischarlie, incluso una minoría se ha inclinado por el #jenesuispascharlie. Salvando las distintas posiciones, jamás compraría a título personal una publicación que blasfema gratuitamente sobre las distintas religiones sin opción de réplica. Ello no es óbice para que  me posicione a favor de un derecho que considero preciado.

En el caso Francés, el caldo de cultivo era propicio: tendencia a la radicalización política más aún tras las elecciones europeas que han otorgado un respaldo importante al FN y su líder Marine LePen, la incapacidad manifiesta del Gobierno Hollande para un frenar la crisis económica galopante y por último el racismo soterrado que lleva años manifestándose desde uno y otro bando. Todo ello en el fondo  muestra síntomas de agotamiento de una democracia madura, desde el advenimiento de la V República en 1958, que no ha sabido regenerarse y estar a la altura de los nuevos tiempos.

Disturbios a las afueras de París en 2005

El ataque Francia entraba dentro de lo previsible dado su trascendente papel en la escena internacional, su papel activo en países controlados por el IS, Irak y Siria  y la radicalización creciente entre una minoría de inmigrantes de segunda generación, ciudadanos franceses de pleno derecho, que no han encontrado acomodo en la nueva Francia donde son estigmatizados como "ciudadanos de segunda". Esto ya se venía fraguando desde la quema de coches en la "Banlieu" de París en 2005 que en su momento fue catalogado de anecdótico. Sin embargo, con el atentado al semanario " Charlie Hebdo", se atacó donde más duele. Todo ello simboliza precisamente todo aquello que los fundamentalistas islámicos[1] odian ya que son varios de los ingredientes que en caso de aplicárselos a sí mismo hundirían su sístema: la sátira, la burla y sobre todo la capacidad auto-crítica. Como consecuencia de ello, observamos aún la ausencia de libertad de expresión en gran parte del Mundo Islámico que autoriza el abuso de sus dirigentes sin opción al disentimiento. Basta algunos ejemplo que ilustran bien el grado de avance en determinados países musulmanes en distintos continentes.

Kuwait:

Ley de Medios de Comunicación que permite a las autoridades condenar a los periodistas a pagar multas que pueden llegar hasta los 300.000 dinares (cerca de un millón de dólares) por “criticar al emir o al príncipe heredero” o por “deformación de su discurso”. El texto también prevé penas que pueden llegar hasta los diez años de prisión para los periodistas que ofendan a Dios, a los profetas del Islam o a los compañeros y las esposas del profeta Mahoma. (Fuente: Amnistía Internacional)

Argelia:

Al-Atlas TV, una emisora de televisión privada que había criticado a las autoridades en sus emisiones. La cadena fue cerrada y obligada a cortar sus emisiones el 12 de marzo de 2014. En virtud de las leyes vigentes, sólo los medios de comunicación autorizados por el Estado gozan de licencia plena, mientras que los canales privados tienen licencias temporales que pueden revocarse sin apenas aviso. (Fuente: Amnistía Internacional).

Turquía:

El derecho a la libertad de expresión está amenazado en Turquía. Se abren centenares de procesamientos indebidos contra activistas, periodistas, escritores y abogados. Es uno de los problemas de derechos humanos más enquistados de Turquía" " “Los enjuiciamientos y encarcelamientos de personas por el simple hecho de expresar sus opiniones deben acabar -ha afirmado Dalhuisen-. Es hora de que el gobierno demuestre su compromiso con la libertad de expresión."(Fuente: http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/turquia-hora-quitar-grilletes-libertad-2013-03-27)

                Francia, en cambio, simboliza todo lo opuesto. Decía Montesquieu, gran pensador de la Ilustración, que si algo caracterizaba a Francia por encima del resto era la capacidad de reírse de sí mismos. Precisamente esto quedó claro desde el mismo momento de la caída del Antiguo Régimen, que provocó uno de las transformaciones más impresionantes en la historia de la humanidad. En esto nuevo régimen, el poder de la crítica siempre fue un contrapeso al absolutismo y una amenaza difícil de controlar por el poder establecido. Ya en la Declaración de los Derechos de Hombre de 1789, precursora del constitucionalismo del Siglo XIX se estable lo siguiente en su artículo 11:

La libre communication des pensées et des opinions est un des droits les plus précieux de l'Homme : tout Citoyen peut donc parler, écrire, imprimer librement, sauf à répondre de l'abus de cette liberté dans les cas déterminés par la Loi."

" La libre comunicación de los pensamientos y opiniones es uno de los derechos más preciados del hombre: Todo ciudadano puede hablar, escribir, imprimir libremente, salvo que ello responda al abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.."

Caricatura sobre Napoleón realizada a finales del Siglo XVIII

 El propio Napoleón, en el momento de asumir el poder soportaba con dificultad las propias críticas a su persona, y las caricaturas abundaban ya por aquel entonces. Su marcado acento corso y su pequeña estatura ya eran objeto de burla por aquel entonces, a comienzos del siglo XIX. Incluso remontándonos más en el tiempo, el polémico filosofo y pensador Voltaire señalaba que en uno de sus artículos en la obra "Questions sur l'Encyclopédie. Un livre vous déplaît-il, réfutez-le ; vous ennuie-t-il, ne le lisez pas. » Voltaire, Questions sur l’Encyclopédie" “Si un libro no os gusta, rechazadlo, si  os aburre pues no lo leáis". Ya en el siglo XIX, el célebre novelista Zola acusaba en su famoso texto "J'accuse" sobre las irregularidades cometidas el caso Dreyfuss, en donde un general era acusado de colaborar con los alemanes en una trama que despertó gran polémica debido a la religión judía del protagonista.

Por tanto esta línea de pensamiento liberal y en ocasiones irreverente ha caracterizado a Francia a  lo largo de su historia reciente. Sin embargo, para detentar un derecho hay que saber ejercerlo para que no se vacie de contenido. Como decía Baltasar Gracián: " La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer"

Mapa sobre la libertad de expresión en el Mundo. Fuente: http://rsf.org/index2014/es-index2014.php#

La realidad muestra que la libertad de expresión sigue un derecho  muy minoritario en el Mundo. Miles de personas son día tras día perseguidas y condenadas por manifestar sus opiniones libremente y de hecho esta misma semana, un famoso bloguero saudí sufría latigazos en público por expresar su opinión contraria al gobierno. En el Mundo, según el último informe de Amnistía Internacional, tan solo en el año 2012, se produjeron ataques en más de 89 países contra la libertad de expresión, entre ellos los más afectados se encontraban en África y Oriente Medio. En el caso galo, según el informe sobre Libertad de expresión de "Reporteros sin Fronteras, Francia caía a la posición 39 por detrás de países como Ghana, Cabo Verde o Namibia. ¿A qué se debe este retroceso? Basta seguir la actualidad en en el país vecino para darse cuenta que los problemas vienen de lejos. La tensión en la expulsión de gitanos búlgaros y rumanos a sus respectivos países en 2013 ya encendió todas las alarmas sobre ciertas prácticas autoritarias de este gobierno. Este mismo año se creó gran polémica con el caso del rapero Dieudonné siendo objeto de críticas antisemitas por motivo de una de sus obras de teatro. En el propio informe de Reporteros sin Fronteros, se indica que en 2014, se incumplió gravemente con dicho derecho al no negar el derecho a informar a un medio de comunicación sobre el asunto Bettencourt: 

"The year’s low point in France was a courtorder withdrawing the Bettencourt recordings from
the Mediapart and Le Point websites, a grave media freedom violation that denied the public’s right to be informed about a matter of general interest involving leading politicians"

Todo ello muestra que para ser modelo de referencia en cuanto a Libertad de expresión se refiere, Francia debería ser un modelo ejemplar y ejemplarizante. Desgraciadamente, el gesto de solidaridad hacia el diario danés, que en 2006 publicó las caricaturas del Profeta Mahoma, le ha costado muy caro y el ataque sufrido representa un duro de golpe a la línea de flotación del Estado republicano y de Europa Occidental en su conjunto. En su proceso de regeneración y de creación de su nueva identidad multirracial, Francia debe resurgir de las cenizas y mostrar que es posible la libertad de expresión en un marco de respeto y tolerancia. Como decía el célebre escritor John Stuart Mill en su obra Sobre la Libertad (1859): “impedir la expresión de una opinión supone un robo a la raza humana”, por ello  hoy más que nunca:

¡Vive la France!




[1] Distinción entre musulmán e islamista, lo primero es una religión mientras que lo segundo es la instrumentalización de una religión con objetivos claramente políticos en ocasiones legitimados por la violencia.

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