Balance de un recién doble licenciado

En la puerta de la Universidad con los dos títulos
El pasado mes de Julio puse fin a mi etapa universitaria,  seis largos años y dos títulos bajo el brazo era un motivo de alegría y al mismo tiempo de satisfacción por haber superado el reto que me planteé desde un primer momento, el sacar dos carreras, Derecho y ADE,  que desde mi perspectiva  me permitirían acceder en plenas condiciones al mercado laboral. Hoy, 6 años después, y con muchos obstáculos de por medio, puedo afirmar que estoy mucho más capacitado para afrontar las dificultades en la vida  gracias a todas las vivencias que he ido pasando en la etapa universitaria, en particular en este último año.  A lo largo de estos años, he conocido a personas fantásticas, amistades profundas con las que puedo contar, la mejor novia, el apoyo de profesores y personas de la  institución y sobre todo el apoyo inconmensurable de mi familia. A todos ellos les estoy muy agradecido. Sin embargo, ciñéndome al ámbito puramente académico solo puedo afirmar mi frustración.  Esto puede sonar algo catastrófica después de 6 años y aunque mi disposición para aprender sigue siendo máxima y mi curiosidad insaciable no siento que el sistema universitario haya colmado mis expectativas. 



 
Momento del celebre discurso de Steve Jobs en la graduación de la Universidad de Stanford. Fuente: www,vendervino.com


Cuando uno entra en la Universidad, se tienen muchas expectativas, las clases magistrales, profesores que marcarán tu vida con sus consejos o experiencias inolvidables entre esas cuatro paredes, sin embargo la realidad es bien distinta. Alguien me comentaba el daño que la propaganda yankee había hecho a la hora de generarse expectativas y no le faltaba razón. En España se estudia de eso no cabe duda, no en vano ya desde edad escolar somos el país que más tareas manda a los niños en casa. Se puede argumentar que esto crea "un buen hábito", creando automatismos. Pero ese habito se traduce en la edad adulta en curiosas costumbres como la de salir el último de la oficina con tal de contentar al jefe, o quedarse dos horas frente al ordenador con tal de parecer ocupado. La cuestión por tanto no está en el cuanto sino en el como. 

Mi sensación ha sido la de estar malgastando mi tiempo en muchos momentos, memorizando leyes que se cambiarían a los dos días, aprendiendo complejos modelos matemáticos sin conocer su origen o utilidad real, analizando la situación económica de forma teórica al margen del contexto actual. Una serie de despropósitos que me llevaron, debido a ciertos problemas personales, a situaciones límite en varios momento  planteándome dejar la carrera. Tengo el dichoso defecto de tratar de comprender de las cosas y digo dichoso porque cuando uno tiene un tiempo limitado y una materia inabarcable no le queda más remedio que aprender como autómata materias que obviamente serán borradas de la memoria al poco de concluir el examen. Este absurdo sistema, desde mi punto de vista, hace que la docilidad, la ausencia de crítica y la rutina sigan siendo los valores de un sistema hoy en día muy cuestionado. 

¿Nos dota el sistema educativo de las herramientas necesarias para encontrar trabajo, y yendo más allá para triunfar en la vida? Cuando la gran mayoría de las personas afirman no estar contentas en sus puestos de trabajo, es probable que no estén poniendo en valor todo su potencial. Para desarrollarse  lo primero es  reconocer este potencial y para ello es necesaria una profunda fase de auto-observación que requiere su tiempo, a partir de ahí  un refuerzo y  si ciertas competencias no son reforzadas caerán en saco roto, muchos talentos se han desaprovechado por ello. Elementos como la creatividad, la iniciativa, la asertividad o la capacidad oratoria son competencias necesarias en cualquier trabajo y que sin embargo no reciben la atención necesaria.

Algo patente es la falta de creatividad, en un mundo en el que al alcance de un click tienes una gran masa de información disponible, seguimos con  el método memorístico decimonónico como pilar del sistema. Nadie duda de los efectos beneficiosos de la memoria como herramienta clave para ejercitar el cerebro, sin memoria no se retiene nada. Sin embargo no deja de ser un medio y no un fin en sí mismo. Por ello el medir la capacitación de un profesional en base  a la memoria  es cuanto menos preocupante. Así lo denuncia también el famoso psicólogo Howard Gardner, autor del libro " Las Cinco Mentes del futuro", en el que trata de las 5 mentes que debemos cultivar de cara al futuro: la mente sintética, mente disciplinada, mente creativa, mente ética y la mente respetuosa. Todo ello hace hincapié  en que lo que demanda el mercado profesional son personas que reúnan estas características en mayor o menor medida y que puedan aportar a la Sociedad. Si bien, alguno saldrá con la excusa clásica de "para qué cambiar lo que siempre se ha hecho, si tampoco nos va tan mal". 

 Precisamente de ese inmovilismo que conduce a la mediocridad hay que huir, porque la realidad en España, como subraya el reciente estudio de empleo juvenil de Universia 2013, es que el mercado laboral presenta numerosos desajustes. Dos de ellos son la sobrecualificación,que implica que la formación que se recibe no se aplique en el lugar de trabajo y por otro, lado la falta de experiencia laboral durante la carrera, algo que obstaculiza la contratación por parte de las empresas que no confían plenamente en el rendimiento de un recién licenciado. Esto se traduce en el ya conocido paro juvenil o en el reciente fenómeno del becario ilimitado que prolonga su condición hasta pasada la treintena. Existen muchos motivos como el ya comentado en otro post respecto a la ausencia de formación intermedia en España que hace que la alternativa a la carrera Universitaria, FP, no se potencie lo suficientemente.

Sin entrar en esto, que no es el motivo de este post, si quisiera agradecer profundamente a todos los profesores, grandes amigos de Colegio Mayor  con los que me he cruzado a lo largo de estos fantásticos años y que tanto me han aportado. A los que no, simplemente desearles la mejor de las suertes y ojalé en algún momento lleguen a la conclusión de que entre todos podemos hacer un sistema mejor. 





Popular posts from this blog

#Sinfronteras 5: Desde Colombia

las Monarquías en el Mundo ( I )

#Sinfronteras 4: Desde Marruecos