La Exposición Universal de Milán y próxima etapa en África.


 Celebro mi entrada nº80 de la mejor manera posible. Después de unas semanas de actividad frenética, ya conozco mi destino a partir del próximo mes de Enero: Casablanca, Marruecos. Aún no he tenido mucho tiempo para asimilarlo ni para recabar demasiada información sobre el destino en cuestón, sin embargo si que responde a mis expectativas. Apenas un año después de volver de Bélgica (hoy se cumple un año), país en el que pasé una buena experiencia profesional y del que guardo grandes amigos, tenía ganas de salir de la vieja Europa y en concreto África era mi destino predilecto. Con todas sus desigualdades y contradicciones, África sigue siendo para mí el continente más atrayente, no solo por su indudable belleza y contraste de culturas sino por el despertar económico que está experimentando en los últimos años. Aún queda mucho por hacer en materia de derechos humanos, desarrollo de la clase media o erradicación de la pobreza pero vivir la experiencia desde dentro, en un país como Marruecos que representa quizás una puerta entrada no solo al África Occidental sino al Mundo Árabe es una oportunidad única. A ello hay que añadirle la importancia estratégica que ostenta Marruecos en el comercio bilateral con España, que en el fondo es aquello en lo que voy a trabajar. Dicho esto realizaré un post en el momento en el que tenga algo más información e invito desde ya a cualquier lector que haya estado en aquel país a que comente en este post, me vendrá fenomenal;) 


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Pasaporte de la expo de Milán

Esta semana se clausura la Exposición Universal de Milán que se inauguró el día 1 de Mayo. A lo largo de estos seis últimos meses, la Exposición ha reunido un total de 145 países con más de 200 edificios situados en un recinto a las afueras de Milán, todos ellos alrededor de una temática:"Nutrir el planeta. Energía para la vida" centrada en el sector de la alimentación. Si bien la exposición fue inicialmente recibida con cierto escepticismo o incluso manifiesto rechazo (sobre todo por los detractadores de Renzi encabezados por el lider del Movimiento 5 estrellas, Beppe Grillo)  por aquellos que criticaban el dispendio innecesario para un país en crisis, el balance no ha sido del todo negativo. Se estima, que la expo de Milán ha acogido a más de 20 millones de personas a lo largo de estos seis meses con una media de 116.000 vistas diarias según fuentes oficiales. Esto puede considerarse un éxito rotundo si se tiene en cuenta el retraso de las obras que pusieron en serio riesgo la celebración del evento.  

Las expectativas iniciales al evento, consciente el comité organizador de la coyuntura económica vigente, eran modestas y por ello el plan de marketing fue más austero que en  ocasiones anteriores. De hecho, frente a las exposiciones universales como la de Sevilla 92 o Shangai 2010, el visitante tipo fue esencialmente europeo y mayoritariamente italiano, cosa que se observaba en elementos como la traducción simultanea de todos los espectáculos al italiano obviando el inglés. Pese a ello, las colas interminables y la avalancha constante de gente no daban la sensación de estar ante una Expo "Low cost":

Imagen de la feria de Milán, abarrotada de gente.
Impresionantes tapices en el pabellón de Turkmenistan
Pabellón de España.
Pabellón de Japón con exhibición en directo

Pabellón de Lituania
Propaganda Bielorrusa
Como único punto negativo, señalar la ausencia de países referentes de la cocina internacional como es el caso de Perú o el escaso interés mostrado por las grandes potencias como Reino Unido o Estados Unidos. Frente a ellos, me llamaron especialmente la atención los países de Europa del Este: Moldavia, Bielorrusia o los Bálticos Estonia o Lituania todos ellos ofrecieron una original muestra de su gastronomía local no exenta de  un diseño innovador. Por el lado del continente asiático, destacaba la excentricidad de las Repúblicas de Asia Central como Turkmenistan con una exposición de tapices locales de grandes dimensiones. Fue alta también la dotación de los países del Golfo, en especial de Emiratos Arabes Unidos, con la contribución del renombrado Norman Foster; Japón y en especial de Corea del Sur, con un espectacular montaje audiovisual que le convirtió, desde mi punto de vista, en el Pabellón más destacado de la Exposición. España, por su parte ofreció una atractiva propuesta combinando recetas de nuestra gastronomía tradicional con una muestra de nuestros chefs que abanderan la vanguardia de la cocina internacional. Por último por el lado del Continente Africano, destacaron el exotismo de Marruecos o la interesante exposición sobre el cacao liderada por Costa de Marfil.

Quedará por ver cual es el uso que se le da a estas instalaciones una vez concluida la exposición el próximo sábado. Solo el tiempo dirá si estamos ante un fuego de artificio o ante un verdadero proyecto transformador como el que supuso la Expo de Sevilla 92. 

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*Muchas de las fotos han sido cedidas por mi gran amigo y acompañante viajero Francesco Cortesi, @frankcortello. 












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